Ataque genocida a la educación

Estados Unidos estrecha sus lazos con Rusia y con Israel, mientras emprende una guerra mundial con el Hemisferio Sur, en particular los sectores eminentemente no blancos. El privilegio de los argentinos blancos contrasta a la negra Brasil, como a la negra Haití, como la negra Loíza. Todos tomando la misma agua de la negra Flint, Michigan. En África negra cero agua para los negros, cero semilla y cero educación.  La consigna mundial obliga a ignorar el asunto negro.  La población más abusada, vilipendiada y atacada es la Diáspora Africana donde sea que se encuentra, desde El Mamey hasta Colombia.  Donde sea que haya un negro buscan cortarle acceso a escuelas, y esa es la razón del negro y la violencia, no es que es violento por ser negro. Es que el blanco en el poder, en su locura fundada en racismo, concluye que si no es blanco no es tan ser humano, no merece igual trato.

No es neocolonialismo, es el mismo sistema. Estos blancos enfermos de poder son los hijos de aquellos primeros blancos. Un legado de opresión, la continuidad del genocidio explotador.

Nosotros somos los hijos de aquellos negros. Negros. Negros.

Mundialmente entronizada la consigna del negro y lo no estandarizado como ente criminal, con algo hay que justificar la esclavitud. El negro es naturalmente portador del mal, es ley no escrita, por lo que conviene al negro decente tratar de dejar de serlo, o distanciarse de ciertas características propias de esta etnia original.  Esa es la la locura, la gran manzana venenosa que nos ha dado a comer el blanco: una profunda vergüenza de nuestra propia raza. Vergüenza cultivada y promovida por libros de historia escritos por doctores en racismo de nivel académico, con tesis magistrales en antisemitismo.  Profesionales del odio infundado conforman los medios de comunicación conectados al dinero corporativo blanco. Universidades blancas ocultando la historia negra de nuestra Humanidad, en aras de mantener viva la percepción del negro como hijo de esclavos, condición extraña e impuesta por el blanco, en lugar del negro como hijo de reyes y de reinas, siendo la historia Africana primera en ser secuestrada por la supremacía blanca.

En este contexto, y tantos otros, es el blanco el gran ángel/diablo caído que pierde el privilegio del color del Gran Universo Negro.

Este real demonio envenena este mundo con plásticas ideas de titularidad y control de tierras y de recursos, como el loco señor de “El Principito” que era adicto a poseer estrellas contándolas y anotando la cantidad para encerrarla en un cofre.

“No se puede comprar el viento”. El diablo blanco dice que se puede poseer a la Madre que nos da la vida, la que sabe y guarda nuestra historia desde antes de que existiera el papel. El blanco se agenció un tablero de juegos mundial y ahora lo destruye para controlarlo, loco diablo blanco que por perder su color se le adueña la locura. Confundido maligno ser que borra su propia historia con tal de cantarse legítimo. ¿Cuántas más quemas?

Le comento al colega y “Master Alpha” Dr. Daniel Nina, mantenedor de El Post Antillano, que este 25 de mayo es el Día Mundial de África. Creo que en Puerto Rico nunca se ha celebrado. Yo ni sabía que la celebración existía. Ese es precisamente el problema. ¿Cómo se puede accionar sobre lo que se desconoce?

Yo tampoco sabía que mi historia como negra es desde un inicio secuestrada por el blanco. El loco diablo blanco que criminalizó las fronteras, hizo de la fuerza un valor moral, y del ser una esquizofrénica disfunción, con una pastilla para cada emoción y sentimiento. Es la inutilización del sentir y del pensar, por eso atentan contra el quehacer cultural. Nada que nos recuerde lo que somos como pueblo. Dice que en Haití no saben lo que es escuelas públicas dede mediados de siglo 19. Ahora resulta que allá hay oro. Ya las corporaciones blancas están listas para cuando legalicen la extracción, o sea el robo.  Otro evento aislado de abuso a la Diáspora Africana. Haití Primera República Negra Soberana, ese es el gran pecado del accidentado pueblo: su renuncia a la esclavitud, su renuencia al racismo. Este es el mismo crimen del pueblo hermano de Venezuela.

El loco diablo blanco trae la idea del ser humano como objeto a ser cuantificado y devaluado. Hay quien dice que el mercado de valores origina en la esclavitud (note que las acciones tienden a aumentar cuando se despiden empleados).  El blanco trae el concepto del microsectarismo y la inamovilidad. Es la propaganda de “las cosas están malas” que trae como resultado que no hablemos ni con los vecinos. Cero lazos comunitarios. Y si son negros, menos, “va y me roban”.

El gran discurso ignorado en cualquier foro, causa política, ambientalista o religión, es el discurso del derecho a ser negro orgulloso de su raza y conocedor de su historia original.  Esto no puede lograrse sin educación, en este caso, sin ningún nivel de equidad educativa. Digo que más fácil sale un negro del closet por ser homosexual que por ser negro, porque esa es la consigna aceptada. Hablar de lo negro, así como tal, es pesado. La naturaleza cognoscitiva del ser incluye el cultivo del intelecto y de la imaginación que redunden en una sensibilidad por los eventos de la vida y culminen en una participación ciudadana que imparta al ser individual de un más alto sentido social.

No simplemente deportes, amor al estudio y a las letras. La educación no mira el color de la piel, pero es importante declarar que la guerra contra el negro es antes que nada una ideológica. Atentar contra el derecho de un pueblo a la educación es un genocida delito de odio. Vivimos una xenofobia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s